Glass se convierte en un traductor e intérprete incorporado

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La aplicación para Glass de Quest Visual traduce las palabras que ves y las muestra en la pantalla proyectada del dispositivo.

Cuando Google presentó Glass hace poco más de año y medio, quedó una pregunta en el aire: ¿Qué clase de aplicaciones harían que mereciera la pena llevar un ordenador en la cabeza a todas partes?

Y sigue sin haber una buena respuesta. En parte porque Glass aún no está disponible de forma generalizada, aunque se espera que se lance en algún momento de este año. Sin embargo, un selecto grupo de desarrolladores han tenido Glass entre las manos (y en la cabeza) desde hace meses, y las aplicaciones que están desarrollando dan una pista de lo que ellos creen que hará que Glass (y otros ordenadores portables que se lleven en la cabeza) se convierta en un éxito de público.

Algunas de estas aplicaciones buscan conseguir una tecnología que distraiga menos (al menos al usuario, puesto que es difícil ignorar la presencia de Glass en la cara de alguien). Otras se centran en actividades más adecuadas para un ordenador que se lleva en la cara que en un smartphone o portátil.

Satish Sampath y Kenny Stoltz han creado una aplicación llamada Moment Camera que aprovecha la cámara de cinco megapíxeles de Glass. La aplicación saca fotos cada cinco segundos cuando detecta la presencia de caras. Usa el acelerómetro, giroscopio y brújula de Glass para averiguar el momento más oportuno para sacar la foto, y después las carga en un servidor remoto y elige las que le parcen mejores. “Glass tiene una ‘conciencia’ que un teléfono que lleves en el bolsillo o dejes boca abajo sobre una mesa no tiene”, explica Stoltz.

El beneficio es que la gente no tendría que parar de hacer lo que esté haciendo para sacar las fotos, afirma Stoltz. “Queremos devolverle la atención a la gente”.

Una idea parecida motiva al profesor del Instituto Tecnológico de Georgia y director técnico de Glass para Google, Thad Starner, al desarrollar una aplicación llamada Captioning on Glass. La aplicación transcribe las palabras que alguien dicta a un smartphone sobre la pantalla de Glass. “Al contar con una pantalla montada sobre la cabeza, un usuario sordo o con problemas de oído puede mantenerse ‘en el flujo’ de la conversación, prestando atención a la cara del otro para conseguir toda la información posible al tiempo que se acelera el ritmo de la conversación natural”, escribió recientemente para la revista Wired.

Aunque se están creando muchas aplicaciones nuevas específicas para Glass, hay muchos desarrolladores que ven Glass como una forma aún mejor de presentar aplicaciones que ya habían desarrollado para smartphone, principalmente porque su pantalla, el equivalente a una pantalla de 25 pulgadas de alta definición vista a dos metros y medio, es manos libres y puede estar presente permanentemente.

Esa es la filosofía en Quest Visual, cuya aplicación de traducción para Android e iOS Word Lens usa la pantalla de tu smartphone para traducir los carteles que tienes delante, en tiempo real, sin necesidad de conexión a internet. “Habíamos estado siguiendo Glass bastante tiempo porque como tiene una cámara que apunta donde mires, parecía el dispositivo perfecto para Word Lens”, afirma el director de desarrollo para Android de Word Quest, Bryan Lin.

La aplicación de la empresa para Glass, construida a lo largo de dos meses, es básicamente la misma que su aplicación para Android, pero con una interfaz de usuario distinta. Los usuarios de Glass dicen: “Vale, Glass, traduce esto”, mientras miran un cartel que les gustaría entender. La aplicación tira de las imágenes tomadas por la cámara de Glass, ejecuta su software de reconocimiento de caracteres y muestra el texto traducido sobre la pantalla proyectada de Glass.

Como en el fondo Glass es un dispositivo Android, los desarrolladores que ya tienen experiencia creando aplicaciones para este sistema operativo tienen relativa facilidad para crearlas para Glass. Sin embargo, los desarrolladores sólo tienen acceso a una pequeña gama de las capacidades de Glass. Un campo notablemente ausente es cualquier tipo de reconocimiento facial. Dado que Glass se lleva en la cara, podemos imaginar que resultaría útil para recuperar sobre la marcha detalles sobre un antiguo compañero de universidad que te acabas de encontrar en la calle. Preocupados porque resulte demasiado invasivo, Google ha afirmado que no llevará esta función a productos como Glass “sin contar con importantes sistemas de  protección de la privacidad”, y no aprobará aplicaciones que lo incluyan. (Al menos un desarrollador, el fundador de la start-up de reconocimiento facial,  Lambda Labs, Stephen Balban, ha construido herramientas de software de reconocimiento facial que los desarrolladores podrían usar para añadir esta capacidad a sus aplicaciones, independientemente de lo dicho por Google).

Aunque Glass tiene un aspecto muy distinto al que estamos acostumbrados en computación con los portátiles, teléfonos móviles y tabletas, los desarrolladores afirman lo que más les cuesta es algo que nos suena de otros sdispositivos: conseguir que las aplicaciones sean lo más eficaces que sea posible en términos de consumo energético. La hoja de especificaciones para Glass de Google indica que conseguirás “un día de uso típico” de Glass, y que funciones como hacer videollamadas y grabar vídeo suponen “un mayor consumo de batería”.  Desgraciadamente, esto significa que las aplicaciones que dependen de toda una serie de las funciones de Glass pueden acabar rápidamente con su batería, algo que tiene difícil solución.

Quest Visual se ha enfrentado a este problema obligando a su aplicación a hacer un zoom sobre todo lo que quieras traducir. Así, su aplicación sólo ejecuta el algoritmo de traducción cuando hace una ampliación, lo que reduce la cantidad de trabajo que tiene que hacer la CPU de Glass. “Esta es la parte del trabajo que nos llevó un mes conseguir: Cómo hacerlo sin agotar la batería en menos de 15 minutos”, explica Lin.

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