2 Meses Gratis en Spotify

Spotify mejora su servicio regalando dos meses de música gratis

La aplicación de reproducción de música online Spotify ha mejorado su servicio regalando dos meses de música gratis, cambiando así la oferta que había establecido recientemente, sobre la utilización de la cuenta Premium durante un mes gratis.

A pesar de que la compañía se encuentra entra los líderes en descargas, no consigue sobrepasar el listón del servicio Apple Music. Por lo que, la firma de servicios en streaming quiere intentar aumentar su billetera de clientes con la renovación de sus suscripciones, aumentando también los períodos de prueba.

La táctica está muy generalizada en el sector, no obstante hay otras formas de mejorar en los servicios social media, como es el hecho de actualizar la plataforma con la que se ofrece un determinado servicio. Por ejemplo, la aplicación de mensajería instantánea WhatsApp utilizará códigos QR para añadir nuevos contactos a nuestra lista.

Evidentemente, el modelo de negocio busca acostumbrar a los usuarios a la plataforma para que posteriormente se planteen permanecer con sus servicios en red. Sin embargo la competidora de Spotify, Apple Music ofrece tres meses de servicio gratuito antes de tener que empezar a pagar.

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El marketing online objetivo prioritario para los emprendedores

Ahora más que nunca, el Marketing online, se sitúa en la cumbre de las prioridades de cualquier empresa novel.

El Siglo XXI es sin duda el siglo del Marketing online. Las estrategias de difusión y propaganda clásicas han quedado obsoletas, haciendo surgir a flote pequeñas y medianas empresas de marketing digital, las cuales controlan el mercado como las más grandes.

marketing digital para emprendedoresNo es de extrañar ver como se abre ante el mundo la proliferación de blogs sobre posicionamiento seo, contenido, google adwords, social media y diseño web.

Todos estos anglicismos, cada vez van formando parte del mundo que nos rodea y del lenguaje y por ende, también de la cultura de un lugar.

La satisfacción del cliente, una prioridad

No es una novedad que la satisfacción del cliente sea la prioridad en cualquier actividad que implique el marketing y la gestión de sociedades online.

Las corporaciones saben que el positivismo, la emprendeduría y la creatividad son lo que más triunfa en el mercado de valores y así es como las empresas de marketing digital, como por ejemplo Marketing Paradise se dirigen al mundo.

La inversión publicitaria en medios digitales ya creció un 21,5% según datos estadísticos recopilados durante el año 2016 y este incremento no tiene pinta de querer bajar ya que cada vez son más las personas que se preocupan por la imagen online de su marca, incluso más que de la propia marca física.

Las ventas online son una realidad aumentada de lo que el mercado desea. Compras rápidas y a distancia desde cualquier país del mundo hacen de espejo a la sociedad que cada vez se mueve más rápido y a más distancia los unos de los otros, favoreciendo los tratos internacionales y la apertura del capital.

Los blogs se sitúan en el centro de la difusión online

Actualmente, parte de la presencia en internet recae en ser propietario de un blog.

Ser el dueño de un blog, no es tarea fácil como podría parecer en un inicio. Un blog no solo es el contenedor donde vaciar contenido que pueda o no estar acorde con la idea de la marca.

Un blog requiere de textos influyentes que reflejen en todo momento la idea principal de la marca y que la redacción, el diseño y la edición estén perfectamente cuidados para no generar incongruencias con el producto ofrecido, el producto escrito que nutre el blog y la idea particular de la marca en cuanto a estilo y valores.

Dentro de todas estas estrategias de marketing que resultan tan efectivas no se debe olvidar ni dejar al margen lo que significa nutrir la experiencia con una buena historia que haga del proceso toda una vivencia y ese es el storytelling.

Entrada publicada desde fuente: https://www.socialetic.com

 

El impacto de las ‘fake news’ en la sociedad

¿Cuánto descrédito han cosechado los medios de comunicación a raíz de la explosión de las ‘fake news’? Te contamos cuál es su impacto en la sociedad actual.

Vivimos en la era de la posverdad, donde lo cierto y lo falso se confunden de tal manera que conocer la realidad se antoja una misión casi imposible. Si bien la propaganda y la manipulación han existido desde siempre, más desde que el régimen nazi hizo de estas prácticas su bandera, la explosión que vivimos en nuestros días supera cualquier expectativa negativa que pudiéramos albergar.

Las ‘fake news’ hicieron su irrupción estelar durante la campaña electoral que aupó a Donald Trump a la Casa Blanca.Desde tramas de pederastia que involucraban a la candidata demócrata -Hillary Clinton- hasta misiles lanzados al espacio en plena II Guerra Mundial que podrían volver a la Tierra: todo era objeto de manipulación con tal de desestabilizar la opinión pública y hacer daño al rival.Si a ello le unimos las (ya demostradas) injerencias rusas para favorecer este clima de desinformación y el enorme alcance que se puede lograr mediante las redes sociales, tenemos el cóctel perfecto para los populismos y la alarma social.

Según Facebook, solo el 1% de las publicaciones en su plataforma son falsas, pero eso contrasta frontalmente con el reconocimiento que ha tenido que hacer ante el Congreso de EEUU sobre el impacto que la propaganda rusa tuvo en la contienda electoral de 2016.Pero, más allá de la operativa y las causas de esta posverdad, la verdadera clave está en entender cómo estas ‘fake news‘ alteran el estado de consciencia y la capacidad de los ciudadanos de pensar de forma autónoma.

Quién está detrás del negocio de las noticias falsas

Una encuesta realizada en EEUU por la agencia Edelman trata de arrojar algo de luz al respecto. Su principal (y triste) conclusión es que la mayoría de los estadounidenses creen que los medios crean noticias falsas con un único objetivo: la destrucción de los opositores políticos.

El punto final lógico es la creación de cámaras de eco, en las que uno solo lee aquello con lo que uno está de acuerdo. “Es el final de la plaza del pueblo que permitía la discusión de cuestiones basadas en hechos mutuamente acordados”, explica Richard Edelman, presidente de Edelman, en un artículo publicado en el blog del Foro Económico Mundial.

De acuerdo a los datos, las noticias falsas están disminuyendo la confianza en las empresas de noticias tradicionales.

El 36% de los norteamericanos afirmó que su confianza ha disminuido “mucho”, a sumar otro 26% que reconoce haber perdido la confianza “un poco” en los medios de toda la vida.Por partidos políticos, los republicanos son los que se muestran más negativos al respecto (49% afirma que se fían “mucho” menos de los medios y otro 25% reconoce que ha perdido “un poco” la fe en la prensa).Pero, ¿cómo entiende el ciudadano de a pie lo que son las ‘fake news’? Para el 47% de los encuestados por Edelman, las noticias falsas son “textos descuidados o tendenciosos de las organizaciones de noticias”, mientras que otro 39% se aventura a calificarlas como un “insulto que se usa en exceso para desacreditar las noticias que a la gente no le gustan”.

Todo ello, recordemos, considerando siempre a las redes sociales como compañías de medios al uso. Por cada persona que reconocía a Twitter como una empresa de tecnología había cinco que la identificaban como un portal de noticias. Más de la mitad de los encuestados acusan, además, a estas plataformas de la difusión de noticias falsas en el mundo.

Por otro lado, las noticias falsas están cambiando los hábitos de consumo a la hora de leer o acceder a los medios de comunicación. Más de la mitad de los norteamericanos (51 por ciento) afirman que ahora son más cuidadosos respecto a dónde consumen la información, así como utilizan más herramientas de verificación que nunca.

Eso no evita que una cuarta parte de los ciudadanos admita que duda de la verdad de casi todas las noticias que ve.“Nos hemos encerrado en una cueva de nuestra propia creación. Nos hemos vuelto tribales y defensivos. Los principales medios de comunicación están categorizados como elitistas y politizados, incapaces de llevar a cabo su papel vital de decir la verdad”, concluye Richard Edelman.

Un diagnóstico catastrófico ante el que sólo cabe la reinvención de las compañías de noticias tradicionales para recuperar la confianza del gran público.